El Maratón de los Monegros es una de las grandes clásicas dentro de
los maratones BTT a nivel nacional. Sobre el papel 115 kms. y 1.225 m. de desnivel acumulado y
cuyo recorrido discurre íntegramente por pistas no parecen gran cosa. Pero ya
adelanto que se trata de una prueba llena de trampas.
La salida, prevista a las 13:30 h. hace pensar que no hay que
madrugar, pero cuando llego a media mañana a Sariñena descubro que con 6.700
participantes, ya solo encontrar aparcamiento resulta poco menos que imposible.
Siguiendo las indicaciones de la Guardia Civil terminamos aparcando en un lugar
habilitado a las afueras, a varios kilómetros del pueblo.
Cuando llego a la salida descubro que a pesar de que todavía falta más
de hora y media para el comienzo, miles de bikers ya aguardan entre las vallas
habilitadas por la organización y no me queda más remedio que colocarme en el
vagón de cola. A mi alrededor solo veo bicis de 29"... los 26ers somos una especie en extinción... como dice un amigo, dentro de poco nos sacarán fotos cuando nos vean.
Todas las previsiones al traste, ni siquiera puedo quedar con Theo,
cuyo blog sigo desde hace tiempo y cuya coincidencia en esta prueba era una
buena oportunidad para conocerle en persona.
Tras la larga espera, por fin, dan la salida y se ve como los primeros
giran por la Avenida dirigiéndose hacia el pueblo. Por suerte, la espera no es
tan larga y en 5 minutos paso por debajo
del arco de salida.
A pesar de la aglomeración se sale a una velocidad inusitada, a fuego,
pero al cruzar el pueblo en la primera subida se monta un tapón de mil
demonios, pie a tierra y a esperar que los de adelante tiren… y todavía no
llevo ni un kilómetro.
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Fuente: Orbea Monegros |
Los primeros kilómetros son desesperantes los parones son contínuos y
peligrosos dada la aglomeración de participantes. La gente intenta evitar los
charcos y lo cierto es que no hay pocos después de las últimas lluvias.
Entiendo que la combinación agua y polvo no es lo deseable para la transmisión,
pero esto llega a niveles cómicos…. Gente que dice practicar mountainbike bajándose
de la bici para no atravesar un charco de poco más de un metro…
Y así pasan los primeros 20 kilómetros, charco… parón…charco…parón…caída…charco…parón…
hasta que en uno especialmente grande, un biker vestido con indumentaria de
Asturias (donde se leía “To parriba”) grita desesperado “Por Dios, esto es
mountainbike!!!” y se lanza pedaleando al charco, totalmente indignado, yo le
sigo, como al final he decidido salir con mochila llevo aceite en la mochila,
así que ya engrasaré más adelante.
Poco a poco el pelotón se va estirando y parece
que los atascos ya quedaron atrás, es el momento para meter plato grande e ir cogiendo el ritmo.
En los sitios secos la polvareda producida por los miles de participantes es infernal, no se ve ni al que llevas delante, menos mal que llevo un buff para cubrir nariz y boca y no morder polvo literalmente.
Sufro la
primera salida de cadena, que me obliga a parar. Parece no tener importancia,
pero me ocurrió dos veces más a lo largo de la prueba y tuve que descolgarme
del grupo en el que iba, factor que en esta prueba que se rueda tan rápido es
determinante.
Empezamos a atravesar caminos más estrechos, rotos y más bonitos para la práctica del mountainbike. Y cuando
pensaba que los parones se habían acabado, se ve una pelotonera inmensa unos
metros adelante y tenemos que pararnos de nuevo. Los participantes nos miramos
unos a otros como diciendo ¿y ahora qué pasa?... y cuando llegamos al lugar.
Señores una grieta en el suelo!!! Si, un bache que ocupa todo el ancho, pero que no debe de
tener más de 20 centímetros de ancho, vamos que se puede atravesar casi sin
enterarte.
Reanudamos la marcha, llegan las primeras rampas, más duras de lo que me
imaginaba y con algo de terreno roto, pero nada del otro mundo, sobre el 10-12%
y no muy largas, a pesar de ello mucha gente se baja y aprovecho para adelantar
posiciones.
Por fin llego, al primer avituallamiento, miro “el cuenta” y lo
comparo con la tabla de tiempos que llevo en el bidón. Miro con desanimo que la
previsión es de algo más de 5 horas y media. Me había hecho a la idea que a
pesar de todo lo que he pasado en el último mes y medio llegaba en buena forma
para afrontar el que era mi objetivo inicial, bajar de 5 horas o lo que es lo
mismo, “mención de oro” y la posibilidad de ganar un puesto en el cajón de
salida para el año que viene.
No tengo previsto parar en este avituallamiento ya que llevo “el camel”
y voy cargado de barritas y geles, así que sigo para comenzar la ascensión del
día.
Los primeros kilómetros de la subida a Piedrafita, son engañosos y
desgastan muchísimo, se viene de rodar en llano con mucha velocidad y
desarrollo y poco a poco empieza a picar para arriba, muy levemente 2-3% sin
querer sigues manteniendo desarrollo y queriendo mantener la velocidad y cuando
te das cuenta estás muerto.
Hasta los últimos kilómetros de la ascensión no se incrementan las
rampas y es ahí donde decido meter plato pequeño, realmente se puede hacer con
plato mediano, pero creo que he abusado un poco de desarrollo en los kilómetros
previos y prefiero subir alegre para descansar las piernas. Subo bastante bien
y no hago más que adelantar a gente subiendo, al final me uno a dos chicos que
suben bastante rápido y corono con ellos.
Me imaginaba que iba a tener el descenso para descansar, pero nada más
lejos de la realidad, el descenso es de los de dar pedal y bien… además a pesar
de ser una pista es bastante irregular y con alguna grieta de esas que o las
saltas o te la pegas, en una de esas tras el salto casi aterrizo sobre otro
participante… la cara de pánico que puso seguro que solo fue comparable a la
mía cuando vi que iba a aterrizar sobre él, por suerte quedamos a un centímetro
de engancharnos.
Voy haciendo un descenso muy rápido de hecho del grupo que iba conmigo
no queda nadie y no hago más que adelantar a otros participantes. La única
incidencia, de nuevo, una salida de cadena, esta, fruto de la vibración de la
bajada.
Al final me meto en un grupo de unas 10 unidades, todos con bicis de
29 y que parecen estar bastante finos, este es el bueno. Por primera vez en la
carrera tengo algo de tranquilidad y aprovecho para charlar con otro chico que lleva
ya unas cuantas ediciones. En esta prueba se va tan a bloque que no da tiempo
ni a intercambiar palabra alguna.
Llegamos a la mitad de la prueba y paro en el avituallamiento, me he
quedado sin líquido y necesito engrasar la bici. Aquí se produce una de las anécdotas
del día, mientras relleno el bidón se acerca un hombre con la cruz roja
plasmada en su indumentaria y me pregunta ¿te puedo ayudar? Rápidamente miro a
ver si tengo algún corte o herida del que no me haya dado cuenta y le contesto “No
me pasa nada, estoy bien” y entonces me suelta “Es que me aburro, no hay nadie
a quien atender”… pues mejor así. Finalmente me ayuda mientras yo llevo la bici
a engrasar.
Miro el tiempo y sorprendentemente he mejorado unos 20 minutos la
previsión desde el primer avituallamiento, así que no me entretengo más y
reanudo la marcha.
Estamos a mitad de la prueba y el recorrido gira y ahora tenemos al
temido “Cierzo” dándonos de cara, por suerte no sopla muy fuerte y menos mal
porque se nota como te frena constantemente, si llega a soplar esto es un
infierno.
En cualquier caso es mejor buscar aliados y hacer grupo. Observo a los
grupos que se van formando y que me van adelantando y entre ellos veo uno que
promete y que se va formando de manera natural somos 6 unidades y según les voy
adelantando voy animándoles a ponernos de acuerdo y hacer relevos.
El entendimiento es total, pero al cabo de unos kilómetros terminamos
por pasar solo cuatro, miro hacia atrás para pedir más ayuda y cuando me doy
cuenta tenemos a unos 20 bikers pegados a nuestra rueda, les comento a mis
compañeros “Mirar lo que tenemos detrás y aquí solo tiramos cuatro ¿Qué hacemos?”
y uno contesta rápidamente “Seguimos tirando!!!” pues vale, pero tengo miedo de
“romper” y quedar tirado por el esfuerzo realizado para otros.
Seguimos unos kilómetros más tirando y en una de estas que estoy al
frente del grupo, un compañero me comenta “a la izquierda viene otro grupo,
únete a él” y casi al momento nos adelanta un grupo que viene realmente rápido,
pillo rueda. Los otros tres compañeros que tiraban del grupo se ponen a
colaborar pero este nuevo ritmo es muy exigente para mí y descanso unos
kilómetros antes de volver a colaborar.
Los kilómetros pasan muy rápido, cada cierto tiempo doy algún relevo,
pero el agotamiento está empezando a hacer aparición. Poco a poco voy perdiendo
posiciones en el grupo, hasta que finalmente a unos 35 kms de la meta me quedo
descolgado.
Miro el cuentakilómetros y el tiempo que llevo y me doy cuenta que
según mi tabla de tiempos voy dentro de llegar por debajo de las 5 horas, así que
voy buscando aliados para hacer grupo. Pronto me doy cuenta que los que me
adelantan van demasiado rápido y a los que voy adelantando van ya muertos, así
que decido tomarme el resto de la prueba como una contrarreloj, bajo la cabeza
y a pedalear.
En una de las subidas me pongo de pie y comienzan a darme tirones en
los cuádriceps, nunca me había pasado y me impide ponerme de pie, parece que los últimos kilómetros van a ser muy duros. Paso por otro avituallamiento y
comparo de nuevo tiempos, siguen siendo buenos.
Por suerte, llega la última bajada en la que me dejo caer mientras
estiro y relajo las piernas, esto me reanima, aunque recuerdo que un compañero
de ForoMTB avisó de que guardaramos fuerzas para “el camino del rio”.
En los siguientes kilómetros voy cogiendo ruedas y colaborando
puntualmente con otros bikers pero en la práctica totalidad del tiempo voy
rodando solo, y guardando un punto para lo que pueda venir.
Finalmente el recorrido gira y toma el camino comentado, como ya me habían
indicado “el camino del río” es especialmente pestoso, lleno de piedrinas y
gravillas que impiden el avance y desgastan tanto o más que el terreno
desfavorable que hemos sufrido en otras partes del recorrido. Bajo la cabeza y
sigo pedaleando, ahora con las últimas fuerzas que me quedan.
En varias ocasiones estoy por tirar la toalla y dejarme caer, pero en
esos momentos de debilidad miro el reloj y veo que está ahí, que puedo
conseguirlo. Por fin, el terreno desfavorable acaba, entramos en un tramo de
asfalto y una última subida, que se hace dura pero con la cercanía de la meta
se hace más fuerte.
Llegando a Sariñena, los primeros aplausos desde la salida y es que al
discurrir la prueba por caminos poco transitados apenas hay público en todo el
recorrido y lo cierto es que esto se echa en falta en relación a otras pruebas
de este tipo.
Finalmente llego al recinto ferial y a la meta, estoy satisfecho, lo
he dado todo, dada mi forma física y los condicionantes de los últimos dos
meses no podía haberlo hecho mejor. Miro el cuenta y todavía no son las 18:30 h
con lo cual he conseguido el objetivo. Me he movido a una velocidad media de 24
kms/h creo que nunca había ido tan rápido sobre una bici de montaña.
Me derrumbo sobre la bici y descanso después de todo el desgaste, un
biker se acerca a mí y me da unas palmaditas en la espalda, levanto la mirada y
es uno de los chicos con los que colaboré en el primer grupo con el cierzo en
contra, ha bajado de las 4 horas y media (me han sacado 20 minutos en los
últimos 35 kms). Nos felicitamos por que hemos cumplido objetivos.
Ya solo queda disfrutar de la comida que nos tiene preparada la
organización, limpiar la bici y guardarme en la mochila el buen sabor de boca
que me ha dejado esta prueba. Al final mi tiempo ha sido de 4:49:46 y he
conseguido la mención de “oro”, mucho más de lo que me hubiera esperado.
Con todo lo que he pasado en las
últimas semanas y todo lo que he tenido que trabajar para estar aquí, un
auténtico milagro. Ahora sí que todo está olvidado y seguimos pedaleando.
Me ha gustado mucho tu crónica!! Este año es mi primera monegros y me estoy empezando a poner de los nervios... que si cierzo, que igual llueve y barro, la cuesta de este año... a ver que tal nos va!! Un saludo!
ResponderEliminarHola, gracias por tú comentario.
EliminarLo cierto, es que estoy algo desconectado, por que este año me hubiera gustado volver, pero las condiciones no me lo permiten.
El gran peligro es el cierzo, si te toca un día que sople, reserva para la segunda parte.
El barro por esa zona es pegajoso, aunque los he visto peores. Si eres del norte no te preocupes por ello.
He mirado el recorrido, sobre el papel parece igual que el año pasado, no se si han incluido alguna subida más. No recuerdo subidas importantes, alguna dura y corta. El principal problema es que se suben a bloque y si no llevas tu ritmo pueden acabar con tus fuerzas.
En general es una cicloturista fácil, aunque cuidado con las trampas anteriores, si ya has hecho otras y estás más o menos de ello no vas a tener problema en acabarla. Otra cosa es si vas a hacer tiempo... que dependerá mucho de si el Capitán Cierzo está de buenas.
Ánimo y Saludos, ya cuentas como te ha ido.
Muchas gracias! El principal objetivo es terminar, luego ya depende de la climatología se hará mejor o peor tiempo.
ResponderEliminarLo de la subida lo decía porque leí que cambiaban un poco el recorrido, pero no estoy seguro, porque es la primera vez que voy. Concretamente pone ésto:
--En la presente edición y con motivo de nuestro decimoquinto aniversario, retomamos la temida "Subida del Diablo" la cual, sin lugar a dudas, será un gran obstáculo en nuestro recorrido.--
De nuevo gracias por tus consejos! Un saludo!!
Una máxima en esto del BTT es que nunca te creas literalmente lo que dice otra persona. Lo cierto es que lo que para unos es fácil para otros es una epopeya.
EliminarDe todas las que he hecho de más de 100 kms te diré que sobre el papel es la más fácil... pero como quedó claro en la crónica, tiene trampa. Si llueve es una ruta muy incómoda, si no llueve muerdes polvo todo el recorrido (lleva un buff o algo para tapar la boca y nariz), si sopla el cierzo la segunda parte es muy muy dura y luego te puedo asegurar que el camino del río en los últimos kilómetros te hará más daño que la subida del Diablo.
La subida del diablo no se subió el año pasado, es una variante a la subida a Piedrafita, pero gente que conozco me ha dicho que no es nada del otro mundo y que lo único es que tiene algo más de pendiente y alguna zona mala, pero corta.
Suerte y disfruta del ambiente.